¡Qué dificil es escribir, carancho!
Tengo millones de ideas en la cabeza hace días. Las intenté plasmar en la pantalla, lo juro. Pero de alguna manera, nada quedaba bien.
Decidí (sola) que quiero que este espacio deje de ser un espacio de descarga emocional, para pasar a ser un espacio de reflexión sobre la vida en sí. No precisa tener coherencia (cuándo la vida tuvo coherencia?!?), así que me voy a dejar llevar.
Hoy cuando iba caminando hacia la facu, cruzando el puente, una mujer se me puso a hablar. Me dijo cosas como que las mujeres no roban, a lo que le respondí que a la hermana de una amiga le afanó una mujer a punta de arma blanca y la palpó y la hizo pasar realmente un mal rato. Después me dijo que los hombres eran todos mentirosos, a lo que le respondí que mi hermana miente todo el tiempo y conozco muchos hombres que no. A mi me pareció que estaba resentida, pero claro que no se lo iba a decir. Entonces, me dijo algo así como que yo soy confianzuda, que tengo confianza en los hombres. A lo que le respondí que le tengo tanta confianza como a cualquier otra persona. Es verdad que soy confianzuda, pero también me genera miedo la novedad, como a cualquiera... y andamos con precaución. Le dije también que todas las personas son contradictorias, así que por qué no hacerse cargo de que somos al fin y al cabo humanos.
A decir verdad, nunca juzgué como una debilidad mía eso de ser confianzuda. Siempre consideré que aún así, me preservo. Me doy cuenta de que lo que uno haga o deje de hacer, los hechos en sí, son nimiedades. Que ningún relato, por más íntimo que sea, vale la pena en sí mismo. Conocer a una persona es muy dificil y cada uno lo hace de distinta manera. Quizás el hecho de que yo sea tan abierta con mi vida ayuda a conocerme, o da esa apariencia de confianza y una especie de seguridad para el otro. A veces abruma. Pero de cualquier manera, creo que a nadie nunca le confesé lo que me da miedo, lo que me pone feliz, lo que me pone triste. A duras penas sé expresar lo que me gusta en la cama... Así que menos que menos voy a saber con exactitud qué me gusta en general.
Sólo a modo de ejemplo, alguien me pasó sus fotografías, no porque yo sea una eximia crítica fotográfica (lejos de eso), sino porque asumo que notó algún tipo de interés de mi parte. De todas las fotos hubo una que me encantó. Pero no sé por qué. Era simplemente un charco de agua. No había nada en esa foto que dijera algo de lo que a mi me gusta. No había siquiera un indicio del "estilo" que me gusta. Simplemente atrajo mi atención.
Y así pasa con las personas. Yo soy una ferviente creyente del amor a primera vista. Mi ex novio (si alguien lo conoce) no es el hombre mas bello del planeta. Sin embargo, algo de él me atrajo desde el primer instante. Las personas destacan por distintas razones, y la verdad es que lo que menos me interesa es alguien que se destaque por su apariencia física (aunque no la desdeño). Hay algo, una especie de aura, que destella por debajo y a través de la ropa que uno elige, de la manera en que dirige a la gente, la forma de caminar, etc. Nada destaca por sí solo, es un todo complejo.
Y hablando de complejidad podría estar mucho tiempo... pero no lo voy a hacer... Pero si quieren saber de qué hablo, vean este videito y los subsiguientes... (sé que es largo, pero está copado)
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