viernes, 6 de noviembre de 2009

de cuando internet se me vino en contra.

Esto lo estoy escribiendo con plena conciencia de que vos lo vas a leer. Así que no tengo drama con el tema filtro, espero que vos no lo tengas tampoco y te hagas cargo. Porque de no ser por vos, no me sentiría observada.
El otro día me puse a pensar en qué pasaría si un futuro empleador me busca en internet. No es muy difícil, metés mi nombre en google y aparece...
- mi perfil de feisbuc (esa red social a la que cada vez más gente se expone, y que uno usa sin tener en cuenta lo expuesta que está)
- un reportaje a mi ex novio hecho por unos amigos en el que le preguntaban cómo mi relación con él podía, potencialmente, afectar el futuro de la banda (con referencia a Yoko Ono y todo)
- videos de iútub de cuando canté en público
- la reseña de cuando canté en público (en la que critican que soy soprano, un tipo muy avispado el que escribió)
- el mismo video de iútub que alguien embeddeó en otro lado (esto es sorprendente, realmente... y no, por mucho que rueguen no voy a embeddearme a mí misma acá)
- más cuestiones publicitarias de cuando canté en público
- y por último, aunque está tercero en los hits de google... una página hecha por una compañera de la secundaria en 2do año (año 2000...) en la que pronosticaba el estilo de vida que cada uno de nuestros compañeros iba a seguir. Supongo que a los demás no les afectará, pero esto es lo que dice de mí:
"es telefonista en la 0-600-HOT-HOT-HOT, de 22:00 a 6:00. Mientras trabaja se distrae con algunos de sus compañeros, explorando los cuerpos humanos; varios de ellos aseguran que la amarga de Mara canta canciones en francés cuando está tirada en la cama. Pese a que paga 120 mangos al mes sólo para ver Locomotion en el cable, asegura que el animé no le gusta. Soltera, aunque sigue buscando un hombre que le de calor. ¿Qué calor? Humano. ¿Quién se lo tiene que dar? Un hombre..."
Cabe, efectivamente, preguntarse qué repercusiones tendrá esto en mi futura vida laboral, ya que es obvio que nadie debe siquiera acordarse de la existencia de esta página y mucho menos de su contraseña.
Sí, hay que tener cuidado con eso de la exposición. A veces lo que uno escribe puede llegar a oidos (ojos) de quien no queremos que se entere. Soy capaz de cerrar mi perfil de feisbuc con tal de que nadie se entere que a mi me gusta el marroc? Hasta dónde llega uno con la exposición?
Bueno, espero que vos, que tanto te cuidás, tengas algún tipo de respuestas acerca de esto. Porque sinceramente, me reinstalaste el miedo.

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