Es como si flotaras, como si te dejaras llevar. Sos el que se sube al gomón y no rema. Vas contemplando el paisaje mientras lo ves pasar, arrastrado por la corriente. Hasta tus besos tienen una cadencia especial, el ritmo de quien saborea cada momento.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario